Pieza realizada en cerámica de baja temperatura, esmaltada en blanco con delicadas manchas grises que le aportan una estética orgánica y contemporánea. Su boca amplia de 21 cm y 7 cm de alto la convierten en un objeto versátil, ideal como centro de mesa, cuenco decorativo o para contener frutas, flores o pequeños objetos.
Cada pieza está hecha a mano, por lo que las variaciones en el esmalte y las manchas forman parte de su carácter único, resaltando el valor de lo artesanal. Un objeto simple y elegante que suma textura y personalidad a cualquier espacio.